viernes, 20 de febrero de 2009

minuto 20

Cuando el fuerte dolor la invadía por dentro, sentada en aquel portal frío, apareció aquel hombre, con el pelo despeinado, con una de las mejores narices que había mordido en toda su vida. Venía hacia ella con su inseparable cigarro. El tabaco le parecía desagradable, pero sexy. A él por lo menos, le hacía sexy, irresistible y perfecto. Todavía no se había acercado del todo, cuando ella empezó a estremecerse. Escuchó su voz y se acercó a darle dos besos. El contacto de su piel fría con la cálida de él le hizo ponerse todavía más nerviosa. No le quería. Tampoco le amaba. Pero necesitaba tenerlo. Unos le llaman capricho, otros despecho. Ella no le tenía nombre alguno. Tras hablar un poco, la invitó a su casa. Vivía a dos manzanas de allí, en un piso bastante bonito y amplio. Cuando llegaron, él le cogió su abrigo negro y lo colgó en la silla mientras ella se acomodaba en el sofá. Le propuso ver una película de miedo. Ella encantada, aceptó. Cuando la película estaba por el minuto 20, él comenzó a posar su mano en su pierna. Cuando su mano se iba moviendo hacia arriba, ella comenzó a sudar. Se besaron y se olvidaron completamente de la película. Sus cálidas manos empezaron a tocar su cuerpo frío y sus labios con sabor a clorofila besaron cada centímetro de su pequeño cuerpo.

3 comentarios:

Parte de mí dijo...

Me gusta mucho =)

seer y aalba :) dijo...

como se parece a jacob y bella en luna nueva jajaja

Moi dijo...

que vicio xDDDD