miércoles, 1 de julio de 2009

Hasta que se agote el último gemido de mi corazón.

No estoy enamorada de ti, pero te estaría observando al menos 5 minutos mientras estás durmiendo y te regalaría mi mejor sonrisa por las mañanas al ver que estás a mi lado. Me dejaría besar, acariciar y morder. Me dejaría y también lo haría. Me gustaría saber a qué saben tus besos y también que olor tiene tu piel. Saber que estás muy cerca de mi y que beses cada centímetro de mi cuerpo. Que tus dedos se deslizaran por mi espalda y que me llegara un escalofrío cerca del cuello. Me perdería en tu boca, para no volver nunca. Que muerdas mi oreja, mi nariz y todo lo que encuentres por el camino. El labio, muérdeme el labio también. Dejaría que formaras un recorrido con tu lengua por mi cuerpo. Te besaría tan hondo, que acariciaría tu alma con mi lengua. Dejaría que la noche sea nuestra cómplice. Esta noche sólo seremos tu y yo; no existirá nada más. Sólo tus manos entrelazadas en las mías, y tus labios con los míos. Te permitiría devorarme, comerme y saborearme. Recorrería tu pecho lentamente, sin prisa hasta que te mueras de placer. Te recorrería el alma, bebería tu cuerpo y conseguiría erizarte la piel con mis besos. Me dejaría querer y te querría como nunca.

2 comentarios:

Parte de mí dijo...

Hacía tiempo que no leía nada tan realmente hermoso como esto...

A veces deseamos ser queridos, sentirnos amados,sentir algo bonito en definitiva y aunque yo no haya experimentado nada parecido a lo de tu texto, sólo con leerlo he conseguido tener algún escalofrío y un millar de preciosas sensaciones, de verdad.

Un beso

Carla Débora dijo...

Oh!
q Lindo pozT!
yeehh preciosa. estoy pasando por la misma situación. similares deseos q los tuyos. :D

me enknto.
kisses