jueves, 19 de marzo de 2009

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Pues si. Hoy me encuentro demasiado confusa. Él sigue sin llamar, sin dar señales de vida. Ya casi no me acuerdo de su voz; y eso me duele, me quema por dentro. Yo nunca creí en eso de "el tiempo lo cura todo" sin embargo, voy a tener que darle razón a esa frase y asimilar que es cierto, o al menos un poco cierto. De pronto aparece una nueva ilusión. De un día para otro. Una locura más para la lista. Tres o cuatro días con la sensación, hasta que de repente, esa ilusión se desvanece como otra cualquiera. Pero tras algunos meses de angustia y dolor, ésto, es otra punzada más. Un puto agujero más.


Perdonen esta mierda de texto, pero me apetecía escribir algo y la verdad no me sale nada guay. Espero que pronto salga algo decente y algo más currado de esta cabecita. Un beso y gracias.

domingo, 1 de marzo de 2009

¿Reflexión?

Duele amar a alguien y no ser correspondidos, pero lo que es más doloroso es amar a alguien y nunca encontrar el valor para decirle a esa persona lo que sientes. Tal vez Dios quiere que nosotros conozcamos a unas cuantas personas equivocadas antes de conocer a la persona correcta, para que al fin cuando la conozcamos, sepamos ser agradecidos por ese maravilloso regalo. Una de las cosas más tristes de la vida es cuando conoces a alguien que significa todo y solo para darte cuenta que al final, no era para ti y lo tienes que dejar ir. Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra puerta se abre, pero algunas veces miramos tanto tiempo a aquella puerta que se cerró, que no vemos la que se ha abierto frente a nosotros. Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos. Darle a alguien todo tu amor nunca es un seguro de que te corresponderán, pero no esperes que te correspondan; solo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona, pero si no crece sé feliz porque creció en el tuyo. Hay cosas que te encantaría oír que nunca escucharás de la persona que te gustaría que te las dijera, pero no seas tan sorda(o) para no oírlas de aquel que las dice desde su corazón. Nunca digas adiós si todavía quieres tratar. Nunca te des por vencida(o) si sientes que puedes seguir luchando. Nunca le digas a una persona que ya no la amas si no puedes dejarla ir. El amor llega a aquel que espera, aunque lo hallan decepcionado; a aquel que aun cree, aunque haya sido traicionado; a aquel que todavía necesite amar, aunque antes haya sido lastimado; y a aquel que tiene el coraje y la fe para construir la confianza de nuevo. El principio del amor es dejar que aquellos que conocemos sean ellos mismos, y no tratarlos de voltear con nuestra propia imagen, porque entonces solo amaremos el reflejo de nosotros mismos en ellos. No vayas por el exterior, este te puede engañar; no vayas por las riquezas porque aun eso se pierde; ve por alguien que te haga sonreír, porque toma tan solo una sonrisa para hacer que un día oscuro brille. Espero que encuentres a aquella persona que te haga sonreír. Hay momentos en los que extrañas a una persona tanto que quieres sacarla de tus sueños y abrazarla con todas tus fuerzas. Espero que sueñes con ese alguien especial. Sueña lo que quieras soñar; ve adonde quieras ir; se lo que quieras ser; porque tienes tan solo una vida y una oportunidad para hacer todo lo que quieras hacer. Espero que tengas; suficiente felicidad para hacerte dulce; suficientes pruebas para hacerte fuerte; suficiente dolor para mantenerte humana(o);suficiente esperanza para ser feliz y suficiente dinero para comprar regalos. Las personas más felices no siempre tienen lo mejor de todo; solo sacan lo mejor de todo lo que encuentran en su camino. La felicidad espera por aquellos que lloran, aquellos que han sido lastimados, aquellos que buscan, aquellos que tratan. Porque solo ellos pueden apreciar la importancia de las personas que han tocado sus vidas. El amor comienza con una sonrisa, crece con un beso y muere con una lágrima. La brillantez del futuro será basada en un pasado olvidado. No puedes ir feliz por la vida hasta que dejes ir tus fracasos pasados y los dolores de tu corazón. Cuando naciste, tu llorabas y todos alrededor sonreían, vive tu vida de forma que cuando mueras tu sonrías, y todos alrededor lloren.

viernes, 20 de febrero de 2009

minuto 20

Cuando el fuerte dolor la invadía por dentro, sentada en aquel portal frío, apareció aquel hombre, con el pelo despeinado, con una de las mejores narices que había mordido en toda su vida. Venía hacia ella con su inseparable cigarro. El tabaco le parecía desagradable, pero sexy. A él por lo menos, le hacía sexy, irresistible y perfecto. Todavía no se había acercado del todo, cuando ella empezó a estremecerse. Escuchó su voz y se acercó a darle dos besos. El contacto de su piel fría con la cálida de él le hizo ponerse todavía más nerviosa. No le quería. Tampoco le amaba. Pero necesitaba tenerlo. Unos le llaman capricho, otros despecho. Ella no le tenía nombre alguno. Tras hablar un poco, la invitó a su casa. Vivía a dos manzanas de allí, en un piso bastante bonito y amplio. Cuando llegaron, él le cogió su abrigo negro y lo colgó en la silla mientras ella se acomodaba en el sofá. Le propuso ver una película de miedo. Ella encantada, aceptó. Cuando la película estaba por el minuto 20, él comenzó a posar su mano en su pierna. Cuando su mano se iba moviendo hacia arriba, ella comenzó a sudar. Se besaron y se olvidaron completamente de la película. Sus cálidas manos empezaron a tocar su cuerpo frío y sus labios con sabor a clorofila besaron cada centímetro de su pequeño cuerpo.

viernes, 6 de febrero de 2009

No llores, pequeña.

Su mayor miedo es la soledad. Le tiene pánico. Cuando se siente sola, llora. LLora hasta que no puede más. Llora con ansia, con rabia. Llora porque no se siente querida y amada. En las frías noches, se cubre con las sábanas y llora en la almohada. LLora hasta empaparla de lágrimas. Llora bajo, para que nadie pueda oírla. Llora por amor; por amistad. Llora porque él nunca estuvo presente en los malos ni buenos momentos, ni lo estará. Llora porque no entiende su manera de ser. No entiende sus sentimientos y en realidad parece una niña caprichosa que no sabe ni lo que quiere, ni lo que siente. Llora por sus rarezas, por su comportamiento en determinadas situaciones. Llora por pequeños problemas. Llora porque él no está ni estará en su cama todas las noches ni a su lado por las mañanas. Llora porque necesita sentirse deseada.
Pequeña, lo que no soporto es que no paren de caer lágrimas por tus ojos. Soportaste tormentas temblando de miedo, soñaste con los ojos abiertos. Y ahora lloras como la niña que nunca dejaste de ser, es hora de crezcas y te des cuenta de que esto es lo que hay, tendrás que sufrir si algún día quieres saber que es la felicidad, tendrás que llorar para valorar tus sonrisas. Y ahora, porfavor levantate y sécate las lágrimas.

martes, 27 de enero de 2009

Asi es él



Su voz no es como otra cualquiera, su voz tiene un tono distinto, tiene una picardía, una malicia. Tiene un sabor, un olor, una textura. Tiene un color, un sonido. Es especial. Su risa; su risa tiene un tono agudo, pero a la vez hombril. Es fresca y suave. Es un paraguas en un día de lluvia. El calor de un abrazo en una fría tarde de invierno. Es un te quiero en plena soledad. Sus ojos son penetrantes. Verdes y grandes. Puede transmitirte lo que siente o lo que piensa solo con mirarle a los ojos. Su personalidad es difícil de comprender. Tiene arrebatos, manías. Siente rencor, orgullo. Ama. Llora. Ríe. Puede llevar mucho tiempo entenderla, hasta años. Pero se consigue. Me imagino su ropa. LLeva vaqueros holgados, una sudadera negra y unos tenis. La sudadera tiene algunas letras aunque no las consigo apreciar bien. Puedo oler sus labios. Huelen a clorofila. Puedo sentir el tacto de su piel fría. Puedo saborear su piel. Puedo.. pero, ¿de que sirve poder?

jueves, 22 de enero de 2009

Prométemelo


-Dime algo, porfavor.
-La verdad no se que decirte, ni que contarte. No se como expresar lo que siento, porque ni siquiera lo sé. No se lo que quiero. No se lo que me quieres. O simplemente si me quieres.
-Muchísimo.
-Necesito que lo sigas haciendo, lo necesito como respirar. Me hace sentir otra persona totalmente diferente. Me hace volar, sentir, reír, llorar.. Porfavor, prométeme que me vas a querer siempre.
-Te lo prometo.

domingo, 18 de enero de 2009

Para ti :)

Érase una vez, un adolescente que no creía en el amor. Era un chico de constitución fuerte. Encantador. Formidable. Soñador; con bastante imaginación. No consideraba su vida como un camino de rosas. Sino todo lo contrario, para él, su vida era un mundo infeliz. La felicidad no había pasado por su puerta; o al menos él no se había dado cuenta. Lo tenía muy claro. El amor no existe. Es solamente una palabra como otra cualquiera. Existe el cariño, el aprecio. Pero el amor no. Había sufrido mucho por eso que la gente llamaba "amor" y si verdaderamente existiera y fuera eso, definitivamente, el amor era una mierda. Había sufrido demasiado, llorado millones de veces, noches en vela.. La quería demasiado. Y ahora que ya había superado todo aquel pasado, seguía siendo infeliz. Y pensaba que no creería en el amor durante toda su vida. Sin embargo, el amor puede pasar por su puerta junto a la felicidad cualquier día. No debería perder la esperanza. El amor puede llegar a ser hermoso; sólo si se exprime bien. Un mundo mágico junto al acompañante de viaje. Y se puede descubrir, sólo si no se busca. El amor nunca se debe buscar. Si tiene que aparecer, aparecerá solo. Así, que nunca dejes de sonreir, porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa. Y recuerda, que tan solo tenemos una vida. Aprovéchala.

martes, 13 de enero de 2009

Quiéreme


Pídeme que corra. Que no sienta el tiempo. Que me deje llevar por mis sentimientos. Pídeme que baile. Que muerda tu boca. Que no deje sitio. Pídeme que atienda; cada segundo de cada hora, cada minuto de cada día... Pídeme todo. Quiero olvidar todo y comenzar otra etapa. En la que estés tu. No importa que no sea amor. No es eso lo que necesito. Simplemente, dame cariño. Dámelo de la forma que quieras. Dame un sabor, una textura, un olor. Dame una melodía, un acorde. Un invierno lleno de abrazos. Suspiros. Gemidos. Haz que no piense, que no recuerde. LLévame hasta el cielo y bájame de nuevo. Susúrrame al oído. Muerde mi nariz. Acaríciame suave. LLévame a sitios románticos. Junto al mar para que la suave brisa acaricie nuestros rostros y nos envuelva en pasión... Quiéreme, o al menos inténtalo.

sábado, 10 de enero de 2009

Sin tetas no hay paraíso


No siento dolor, tampoco rabia ni odio ni resentimiento. Es curioso porque esos tres sentimientos que me han acompañado desde que era un niño engendrados por las palizas de mi padre, la indiferencia de mi madre.
Borré de mi interior cualquier rastro de humanidad, me convertí en una fiera, perseguí con ansia el poder y recorrí de su mano un camino de muerte y sufrimiento. Los hombres me temían, las mujeres se metían entre las sábanas de mi cama.
Poder, riqueza, fama. Conseguí todo lo que había deseado y sin embargo me sentía muerto. Sí, estaba muerto. Para darme cuenta bastó sólo una mirada, una mirada que giró mi vida 180 grados. Ella me miró de una forma diferente, vio que dentro de la fiera todavía existía un poquito de humanidad. Ella me trajo de nuevo a la vida, me dio el cariño que siempre había necesitado, fue mi razón para sobrevivir, para dejarlo todo atrás, empezar de nuevo.
Me arrepiento de muchas cosas, pero no cambiaría por nada del mundo un último amanecer al lado de ella.
Si este es el precio que debo de pagar por haberla amado, no hay nada en toda mi vida que me haya salido más barato.
No siento dolor, sólo quiero quedarme así para siempre, en los brazos de Catalina.

jueves, 8 de enero de 2009

Nadie;

-Dices que me conoces, pero te equivocas. No sabes que libros leo o que películas me hacen llorar, ni lo que quiero decir cuando te digo 'tal vez'. Ignoras mis obsesiones, o que suelos tener antojos una vez al mes, al menos. Cuántos hijos quiero tener, que quiero ser cuando me haga mayor, lo que me cuesta madrugar o lo que odio que me toquen las venas... Desconoces mis manías, mis cambios de humor... y la razón por la que creo que lo se todo y en verdad no se nada. Mis celos, mis lloros, mis risas...
-Pues entonces me gustaría conocerte y aguantarte, te lo prometo, tenemos todo el tiempo del mundo para nosotros.
-Nadie puede prometer eso.
-Yo no soy nadie.

viernes, 2 de enero de 2009

Para Andrés ^^


Eran las 8 de la tarde. Ya era de noche y hacía mucho frío. Decidió salir a la calle a dar una vuelta como siempre con su mp3. Comenzó a caminar por las oscuras y mojadas calles de la cuidad. Empezó a pensar en él. Sabía que había conseguido necesitarlo menos, pero seguía queriendolo. Seguía soñando alguna noche con algún inesperado encuentro con él. Seguía esperando su llamada, o algún mensaje en el maldito móvil. Pensaba en todo eso, cuando de repente empezó a llover demasiado. Corrió hacia algún sitio tapado para poder resguardarse de la lluvia. A lo lejos, había una parada de bus y fue hacia ella. Al acercarse, divisó un hombre encapuchado que iba vestido de negro sentado en la parada. Redujo la velocidad. Quiso desviar el camino e ir a resguardase a cualquier otro sitio. Pero algo le llamaba para que fuese a sentarse a esa parada. Algo le atraía. Se acercó y se sentó. El hombre misterioso que estaba sentado a su lado, se quedó inmóvil. Tras un breve tiempo de silencio, el hombre pronunció sus primeras palabras:
-Hola - dijo sin levantar la cabeza. Ella comenzó a sentir miedo. La voz de ese hombre era muy misteriosa pero a la vez, se le hacía muy familiar. Aterrorizada, no contestó.
-¿Sabes quien soy?- dijo levantándose del asiento. Metió su mano en el bolsillo de sus pantalones negros holgados. Parecía que iba a sacar algo. Le recorrió un largo e intenso escalofrío a lo largo de su espalda. No podía escapar. El hombre estaba delante de ella y no la dejaría huir. No sabía que hacer. Pensó en gritar, pero en aquellas oscuras calles, no había nadie que pudiera escucharla. Muy asustada respondió:
-No se quien eres y tampoco sé lo que quieres hacer conmigo. Porfavor, déjame ir. El hombre echó una carcajada enorme. Se quitó lentamente la capucha y dijo:
-Jajaja, de verdad estabas asustada? Era él. Era aquel hombre del que se había enamorado. Aquel hombre al que le costaría tanto olvidar. Estaba allí con ella, como en sus sueños. Ahora entendió porque se le hacía tan familiar aquella dulce voz. Todavía tenía el susto en el cuerpo, pero eso no le impidió sonreir y darle un gran abrazo. LLena de euforia, le dijo:
-¡Estúpido! ¡No sabes el susto que me acabas de meter! ¡Pensé que iba a morir! Dios mio.. ¿pero que haces aquí?
-He venido a verte. Necesitaba hacerlo. Tras estas preciosas palabras, los dos se fundieron en un largo beso. No se lo podía creer, tras el susto que acaba de llevar, consiguió cumplir su sueño mas deseado. Estaba completamente feliz.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Él


Se encontraba sola en su habitación. Tenía las manos congeladas. Hacía mucho frío. Aunque tenían calefacción, su casa era bastante fría. Tan sólo se escuchaba la melodía lenta que tenía puesta en su casette. Lo demás era todo silencio. Su mente estaba totalmente en blanco, no estaba pensando en nada en especial. Cada vez tenía más frío, asi que cogió su bata rosa de siempre para resguardarse del él. La canción se había terminado y quedó todo en total silencio. Volvió a ponerla. Le encantaba escucharla una y otra vez. Le relajaba su dulce melodía. De repente escuchó como se abría la puerta de su casa. Asustada preguntó "-¿Mamá?". Nadie contestaba. La puerta de su habitación se abrió muy lentamente. Cuando por fin se había abierto, lo vió. Era él. Con su estúpida cara y su sonrisa picarona. Inevitablemente, sonrió al verlo. Él se fue acercando hacia ella. Comenzó por acariciarle la cara suavemente. La besó. Dejaron atrás la verguenza y empezaron a desnudarse. La pasión cada vez se hacía mas intensa. La empujó suavemente hacia la cama. Le acarició el pelo, la cara, cada centímetro de su pequeño cuerpo. Ella, agarrada de su pelo casi negro, recorría con sus manos su espalda, besaba su pecho, acariciaba sus brazos, explotaba de placer. Rápidamente, el ambiente de la habitación, se cargó de lujuria, de pasión. Y sus cuerpos se convirtieron en uno sólo.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Recuerdos


Creo recordar aquella sensación. Miento. La recuerdo perfectamente como si fuera ayer. Recuerdo como conseguías sacarme siempre una sonrisa con sólo verte a través de una pantalla. Recuerdo lo nerviosa y temblorosa que estaba cada vez que escuchaba tu voz por el teléfono. Recuerdo los días hasta las tantas de la mañana, muriéndome de sueño. Pero aguantaba. Recuerdo las miles y miles de carcajadas. Recuerdo los relatos, las poesías. Recuerdo tus palabras cariñosas hacia mi. Recuerdo tantas cosas... Sin embargo también me acuerdo de los llantos. De las noches en vela. De tus desplantes. De tus arrebatos. De tu orgullo. De tu rencor. Ahora lo único que quiero es poder olvidarme de todo. Y si, creo que lo estoy haciendo muy bien. Casi puedo decir que lo he conseguido. Espero que el tiempo lo cure todo, o casi todo.

sábado, 20 de diciembre de 2008

rencor

Eran las 4 a.m. Se levantó silenciosamente hacia la cocina para mirar la hora y beber un vaso de leche. De nuevo se había levantado en medio de la noche. Muchas veces le pasaba. Incluso llegaba a ser sonámbula. Cuando volvió a la habitación, se acostó y se dispuso a dormir. Pero era incapaz. Pensamientos y más pensamientos le venían a su cabeza. Despues de un rato, se acabó quedando dormida. A la hora más tarde, se volvió a despertar. Pero esta vez había alguien más en su habitación. Lo presentía. Asustada, encedió la luz y en la habitación no había absolutamente nadie. Volvió a apagarla. Sintió que alguien se metía en su cama. Sabía que era él, pero no podía ser, tenían que ser cosas suyas. Estaba muy asustada. Volvió a encender la luz y otra vez, no había nadie. Empezó a llorar desconsoladamente. Alguien con su mano, secó sus lágrimas, le dio un beso en la mejilla y de su boca, salieron esas dos palabras que ella tanto había querido escuchar anteriormente, te quiero. Salió de la cama y empezó a gritar TE ODIO, LÁRGATE y a tirar cosas que tenía encima de su escritorio. Su madre, asustada se despertó con los chillidos y fue a su habitación. La despertó. Todo era un sueño. Un sueño que había tenido muchas veces. Pero esta vez, no se dejaba llevar por sus besos ni por sus palabras hipócritas. Esta vez, sentía un gran rencor hacia él. Un rencor que nunca había tenido con nadie. Y aunque el rencor no es demasiado bueno, sabía que era lo mejor que le podía haber pasado. Ya no quería sufrir más.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Vive


Quizás deberías replantear tu vida. Mirarla desde arriba y ver como está. Ahora que estás allí arriba, ¿la ves bien? Perfecto. Empieza a fijarte por lo realmente importante. Esas personas que te atraen la felicidad. ¿Te gusta lo que ves? Vale. Ahora fíjate en él. ¿Qué ves? ¿FELICIDAD? ¿Puedes llegar a ver felicidad en él? Lo dudo mucho señorita. Baja de nuevo. Ahora, vuelvete a fijar en él. ¿Sigues viendo felicidad? ¿Una poca? No debes de ver nada. Él solo te traerá dolor y sufrimiento. Vive la vida con tu gente, con esas personas que te apoyan y te quieren. Y vívela, sin pensar en el pasado ni en el futuro. Y si es verdad que esa persona te atrae felicidad, espera. Espera a que lo demuestre. Mientras tanto, vive cada día como si fuese el último.

martes, 16 de diciembre de 2008

como un juego divertido;


Quizás las cosas pasan porque tienen que pasar, o al menos eso dicen los filósofos. Ella se sentía sin fuerzas. El ambiente estaba cargado de soledad y de pena. Pero le gustaba lo que estaba haciendo. No le importaba nada lo que tuviera que sufrir. Lo tenía que hacer y punto. Le daba igual que el remedio fuese peor que la enfermedad. Porque lo quería conseguir. No le importaba el precio. Iba a quitárselo de su cabeza. Y mientras lo hacía, tenía sus ratos divertidos. Porque aunque le quería, tenía su personalidad un tanto cruel y le gustaba verle sufrir. Le encantaba. En realidad lo que estaba haciendo era MUY divertido. Quería verlo sufrir tanto, o incluso más de lo que ella había sufrido. No se iba a rendir. Lo conseguiría; aunque fuese lo último que hiciera en esta vida.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Hace frío.


Cuando llega el invierno, el frío se apodera de mi cuerpo y llega hasta lo más hondo de mí. Noto como transpasa la piel y me agarra por dentro. Sin embargo, esta sensación me gusta. Me gusta ese frío que te hace estremecer, el mismo frío que te obliga a ponerte ropa y más ropa. Cuando necesites desahogarte y sentirte bien, sólo tienes que salir a la calle con tu mp3 y caminar entre el frío. Sin parar, hasta que llegues a un sitio muy lejano, donde puedas pensar sobre ti misma. Que es lo que haces bien y lo que haces mal. Porque si lo haces sin pensar, quizás las cosas te salgan mal. Aunque pensándolo bien... el frío es malo. Te hace sentir sola, a no ser que alguien te abrace para darte un poco de calorcito. Cuando hace frío, la gente está triste, llora. Quizás tenga que pensármelo mejor.

viernes, 12 de diciembre de 2008

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Lo siento, pero no es justo que TÚ seas distinto a los demás. Seré contigo como lo soy con el resto de la gente, sin distinciones. Unos días estaré de buen humor y otros, sin embargo, tendrás que aguantarme como yo lo he hecho contigo muchas veces. Y no te equivoques, porque para orgullosa y rencorosa no me gana NADIE. También quiero que sepas, que no formas esa parte de mi vida importante que formabas antes. Que me limitaré a tenerte aprecio y punto. Y piensa que si intentas picarme, yo te picaré más. Así es la vida, con grandes cambios. Me supongo que nunca te habías imaginado esta situación, pero por mucho que te quiera, voy a cambiar. En el fondo, sé que esto será un alivio, tanto para ti como para mi. Y sin más que decir, me despido de ti. Buenas noches y que te jodan.

domingo, 7 de diciembre de 2008

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Su madre entró en su habitación. Mientras le decía "¡DESPIERTA!" levantó la persiana y comenzó a entrar la luz del día. Ella tenía siempre muy mal despertar, pero ése día era especial, no iba a levantarse de mal humor, ese día NO. Fue al baño y despues desayunó su tazón de cereales de chocolate que tanto le gustaba. Tras marcharse su madre al trabajo, se duchó. Habían quedado alas 12. Eran las 11:30 y ella todavía estaba escogiendo la ropa que se iba a poner. Se preparó y se maquilló. Salió de casa y, como siempre, llegó al lugar donde habían quedado 10 minutos tarde. Él estaba allí, en un banco de un parquecito de las afueras, para que nadie los viese. Estaba demasiado nerviosa, no sabía como actuar, qué decir. Pero se fue acercando poco a poco a ese banco. Cuando la vio, corrió hacia ella y la abrazó. La abrazó fuerte, muy fuerte. En ese momento era la mujer mas feliz del mundo. Se sentía como en una nube. Temblaba tanto o más como cuando oía su voz por teléfono. Pero su nerviosismo acabó cuando él le dio un beso. Tras esto, pasaron el día juntos caminando por las calles más escondidas de la ciudad. Su sueño se había cumplido. Ya no pedía nada más.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Caminar.


Empezaba a oscurecer. Hacía mucho frío. Ella caminaba despacio, sin ganas, con su mp3 funcionando. A ella le encanta caminar por la calle con su aparato de música mientras cae lentamente la lluvia sobre piel. Para ella la lluvia no es tan desagradable como piensa otra gente, la lluvia le recuerda a él. Cuando llueve, inmediatamente piensa en él, no sabe muy bien por qué, quizás sea un acto reflejo. Veía a la gente pasar, veía caras felices. Eso le hacía sentirse más sola; aunque en realidad no lo estaba, ella lo creía así. A veces, pensaba que la vida le empezaba a sonreir, pero tan solo tenía que pasar un momento, para que él se volviera a meter en su cabeza. Era una persona aparentemente fría y dura, pero en realidad era la persona mas débil del mundo. LLegó a su casa empapada de lluvia, de ésa lluvia que le recordaba tanto a él. Tras una larga discusión con su madre, decidió meterse en su cuarto y llorar. LLorar como nunca lo había hecho, hasta que se secaran cada una de sus lágrimas.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Era ella..


Era una persona como todas las demás, sufría su soledad en silencio, intentaba justificar todo lo que hacía, fingía ser fuerte cuando se sentía muy débil, fingía ser débil cuando se sentía fuerte.

Allí estaba él.



Cuando ella llegó al aeropuerto y desembarcó no se lo podía creer, se sentía rara, por fin iba a cumplir el sueño de su vida. Se paró en medio de la salida y miro hacia todos los lados esperando ver una cara que se le hiciese conocida, esa cara que deseara tener tantas veces delante, esa cara con la que soñara tantas noches, esperaba, simplemente, SU cara. Cada minuto que pasaba se le hacía eterno.. Su barriga no paraba de quejarse, sus manos ,que sostenían una pequeña maleta, estaban sudorosas, su corazón latía agitadamente. La gente pasaba rápidamente a su lado, gritando y corriendo de un lugar a otro pero ella estaba allí, inmóvil, esperando por fin ese encuentro tan maravilloso. Al fondo de aquella sala ,junto a una columna donde había un cartel con los próximos vuelos, apareció un hombre con una camiseta azul oscura, unos pantalones vaqueros más bien holgados, unas deportivas y una sudadera en la mano, tan alto ,o incluso más, de cómo se lo había imaginado. Desde el momento en que desvió la mirada hacia ese hombre, sabía perfectamente que se trataba de él. No sé como ni el porque, pero lo reconoció a algunos metros de distancia, quizá fuera por las miles de veces que se parara a mirar sus fotos horas y horas, o por ver sus videos una y otra vez. Poco a poco se iba acercando, él también la buscaba mirando por encima de toda la gente, esquivando las maletas y a las personas que tiraban de ellas. Subió la mirada y la vio a lo lejos, en su cara se dibujó una sonrisa nerviosa y atrevida a la vez, ella que no le quitaba ojo.. De repente notó su cara caliente y se puso toda colorada. Él paro en seco y se quedo mirando para ella, los dos sonrieron alegres y nerviosos, quizá ella más que él. La gente seguía pasando entre ellos, pero a ninguno parecía importarle ni lo más mínimo, ahora lo único que importaba era que por fin estaban uno frente al otro. Las miradas cada vez se iban haciendo más intensas, ella empezó a sudar ..estaba muy nerviosa, de repente tiró la maleta al suelo y echo a correr hacia él. Cuando llegó a su lado, él le miro a los ojos con una profunda mirada y le abrazó muy fuerte, tan fuerte que notaba como su corazón latía intensamente, ella le rodeó la cintura con sus brazos y él la pegó a su pecho. Por fin estaban juntos, después de tanto tiempo esperando este gran momento, el momento en que se pudieran ver cara a cara, el momento en que se pudieran abrazar, el momento en que se pudieran sentir cerca uno del otro, ese momento había llegado. Mientras él la rodeaba con sus fuertes brazos, ella cerró los ojos y sintió en su estómago un gran cosquilleo, pensó en todos aquellos momentos en los que daría todo por estar a su lado, por todos y cada uno de los días que pasaron desde que habló con él la primera vez. Ella soltó un hondo y fuerte suspiro, él la volvió a mirar a los ojos y le acarició despacio el pelo, luego le acarició sus mejillas coloradas, pero sin dejar de mirar sus verdes ojos ni un solo instante. Cuando sus ojos no dejaban de mirarla, ella bajo su mirada hacia el suelo, él le subió lentamente la cara agarrándola por el mentón y echó una leve carcajada. Poco a poco se fueron acercando, ella sentía su corazón a mil y su estómago no paraba de dar vueltas y más vueltas, sus cálidos alientos se iban cruzando y por fin sus labios se tocaron. Ese fue su primer beso, un beso que jamás olvidaría, un beso muy distinto a todos los anteriores, un beso que pensaba que nunca llegaría, un beso que esperaba durante años, un beso que empezó siendo tímido y que acabó siendo apasionado. Sin saberlo, de sus relucientes ojos llenos de alegría resbaló una pequeña lágrima, que sin duda era de felicidad aunque posiblemente también de nostalgia.


Me gusta el olor a lluvia, porque es como si estuvieras aquí, aunque en realidad no estas. Me gusta, porque me recuerda a ti.Tiene tu perfume, o al menos el perfume que me imagino que tienes. Y entonces cuando llueve, me gusta salir a la calle y empaparme de ti. El olor a lluvia me gusta, y tal vez porque hace que sienta que te tengo al lado, o por lo menos bastante mas cerca. El olor a lluvia me recuerda a ti. Entonces, cuando llueve y estoy sola, pienso en donde estarás, que estarás haciendo. Y me imagino, que el olor a lluvia te va a hacer pensar en mi. Porque yo también tenía olor a lluvia en tus recuerdos. Y entonces me gusta cuando llueve. Porque creo que es el momento, en que tu y yo nos encontramos.